IMÁGENES CUARTA ENTRADA DE TOROS Y CABALLOS DE SEGORBE
DURACION: 1 minuto y 3 segundos
CABALLISTAS:
Patxi Guerrero, Juan Andrés Lázaro, Manuel Antonio Zarzoso, Pedro Fernández
Hernández, Luis Aparicio, Baldomero Chova, Julián Montero, Roberto Fernández
Calvo, Pablo Fortea, Miguel Ángel Guillén, José García Salas, José Carlos
García Rodríguez y Esther Puchol.
GANADERÍA:
Germán Vidal.
Viendo cómo llega la manada a la recta final del
recorrido, tras una cuarta Entrada de Toros y Caballos sin apenas historia, es
el momento de ir más allá: descubrir historias, anécdotas o curiosidades para
que den un poco de color a la crónica de los hechos, que es como decir (no se
lo digan a nadie) que uno a veces tiene que concentrarse más de lo normal para
tratar de relatar en 500 palabras un espectáculo que apenas dura un minuto.
En esa búsqueda de algo más aparece un número,
concretamente el tres. ¿Por qué? Observen las coincidencias, no es algo muy
habitual. El encierro de ayer fue el cuarto y eso significa que aún quedan
tres. Los toros corrieron junto a los caballos agrupados de tres en tres y así
llegaron a la plaza de la Cueva Santa. Pablo Fortea, el joven de 22 años que se
ha estrenado este año como caballista, sumó ayer su tercera salida consecutiva
–algo que tampoco suele suceder con asiduidad–. Rizando el rizo, fíjense en qué
día era ayer: 6 de septiembre, es decir, 6 del 9, ambos números múltiplos de
tres. Y más aún, ¿cuánto duró la carrera? Pues un minuto y tres segundos desde
que se abrieron las puertas de los corrales hasta que los astados se agruparon
junto a los cadafals.
En cualquier caso, de todas las singularidades
descritas que tienen relación con el 3 hay que reconocer que sólo dos –lastima,
por un numero– tienen cierta importancia en lo que se refiere al desarrollo del
espectáculo.
La primera tiene nombre propio: Pablo Fortea. Es
importante reconocer la tenacidad y la responsabilidad de este chaval. Alguien
que ha nacido después de que Miguel Indurain ganara sus cinco Tour de Francia
tiene ganado el derecho de hacer y de soñar lo que le dé la gana. Pero lo de
subirse a un caballo tembloroso que intuye que se le vienen encima seis toros
impacientes ya es otra historia. Es otro nivel. Siempre fue su momento soñado y
ya lo disfruta. Su valentía el año de su debut no solo quedó acreditado tras el
primer día sino durante los dos siguientes, uno de ellos sin estar prevista su
participación, algo que habla muy bien de su compromiso con el colectivo
caballista, con su fiesta, con su pueblo.
La segunda es la composición de la manada en la
mayor parte del recorrido. Aunque los seis toros de Germán Vidal salieron
unidos y veloces, al comenzar a correr junto a los corceles, tres de ellos
frenaron la marcha, obligando a los jinetes a tener que calcular más que a
disfrutar. Ni que decir tiene que esta extraña formación estiró el cortejo
hasta el punto de que entre el primer caballo y el último –el que acompañaba al
cabestro, siempre holgazán– había prácticamente 30 metros. Nada estético pero,
al fin y al cabo, muy necesario para evitar momentos de peligro. Poca cosa más
que contar salvo que hubiera sido magnifico acabar este artículo justo a las
tres. Pero pasan algunos minutos.
PUIG
Y MOLINER APUESTA COMÚN POR LAS FIESTAS
Las dos máximas autoridades supramunicipales en la
provincia, el presidente de la Diputación, Javier Moliner, y el de la
Generalitat, Ximo Puig, coincidieron ayer en el palco de la Entrada para
compartir este espectáculo junto con el alcalde de Segorbe, Rafael Magdalena.
Ambos mostraron su apoyo a estos festejos internacionales y Moliner recordó que
el ente provincial colabora con esta semana taurina con una ayuda de 12.600
euros.
Fuente: El Mundo "Castellón al Día". Javier Arnau























