- La crisis económica y la lentitud administrativa han lastrado el proyecto después de que en 2005 apareciesen grandes grietas en la estructura.
Esa es la fecha marcada en el calendario por muchos
de los vecinos de Vall de Almonacid que esperan ansiosos vivir la inauguración
oficial de la restauración de su iglesia parroquial de la Purísima Concepción.
Después de trece años cerrada al culto, la iglesia
de esta pequeña localidad palantina volverá a abrir sus puertas tras casi una
década de espera entre redacciones de proyectos y reuniones para conseguir las
subvenciones pertinentes de las instituciones en un periodo de intensa crisis
económica; unos tres años de intervenciones y una inversión total para su
rehabilitación que ronda los 600.000 euros, cofinanciada a tres bandas por la
Diputación de Castelló, la Consellería y el obispado.
Para el acto oficial se llevará a cabo una
celebración religiosa en la que estará presente el obispo de la diócesis de
Segorbe Castelló, Casimiro López Lorente, que oficiará una misa y será el
encargado de trasladar al Santísimo de nuevo hasta el templo. Asimismo, se
tiene previsto que la iglesia recupere para este día el retablo que presidía en
altar mayor, del siglo XV que se trasladó a las capillas del claustro de la
catedral de Segorbe.
Con esta reapertura, la Vall de Almonacid recuperará
su lugar de culto que actualmente estaba ubicado en el primer piso del salón
multiusos del municipio dando por finalizada una de las obras más costosas y
que mayor movilización vecinal ha ocasionado por parte de los vecinos del
municipio. Prueba de ello es la creación en su día de la Asociación La Retoría,
puesta en marcha con el único fin de aunar fuerzas de cara a que las
instituciones tuvieran en cuenta el proyecto y trabajasen para que la iglesia
no quedase para siempre cerrada al culto. Esta asociación se ha encargado de
recaudar fondos que serán destinados para llevar a cabo alguna actuación de
retoques finales, que no se contemplan en el proyecto.
Tal como explicó el alcalde, Antonio Cases, en las
últimas semanas se están ultimando los trabajos de pintura y carpintería. Se
han llevado las puertas para restaurarlas y se están dando los últimos toques
de pintura, «por lo que esperamos que a finales de la semana que viene ya esté
listo».
Se trata de la última fase realizada por EMR,
subvencionada por la Consellería de Patrimonio, que ha consistido en la
reposición del suelo, pintura, iluminación y parte de la decoración, así como
parte de la restauración de una de las capillas de parte del trasagrario de
época barroca, lo que ha supuesto una inversión de unos 140.000 euros.
Por su parte, la primera fase, financiada por la
Diputación de Castelló y el Obispado de la diócesis de Segorbe-Castelló se
ejecutó de enero a junio de 2015 y supuso una inversión de 376.700 euros para
la consolidación de la cimentación del templo, la eliminación de humedades a
través de la realización de una zanja, así como su impermeabilización.
Cases se mostró satisfecho con la reapertura que
supone, junto con el castillo, el edificio patrimonial más importante del
municipio. Con la reapertura de la iglesia, el consistorio recuperará además
tanto el espacio de almacén que ahora está en los bajos del ayuntamiento con
las imágenes de los santos, como este salón sociocultural para las asociaciones
del pueblo. El consistorio tiene también previsto realizar para más adelante
una inauguración institucional organizada con la Asociación la Retoría.
Sería durante la Pascua de 2005 cuando la iglesia de
la Purísima de Vall de Almonacid tuvo que cerrar sus puertas después de que
apareciesen grandes grietas en la fachada y parte de la cubierta. Aunque en un
principio se pensó que el templo había sufrido grandes daños estructurales y
peligraba su derrumbe, tras la monitorización de las grietas y de la mano del
arquitecto, Francisco Jurado, especialista en este tipo de casos, se vio que
los daños no habrían afectado a la estructura del edificio. Jurado adaptó el
proyecto inicial de rehabilitación al proyecto actual.
Fuente: Levante de Castellón. Ana Monleón
Fuente: Levante de Castellón. Ana Monleón

