LECTURAS MAX AUB/PROYECTO LEER MAX - SAN JUAN (1943)
…)
EFRAÍM. Te quiero Raquel, te quiero. No sé cómo, ni cuánto, ni de qué manera. Pero te quiero. Igual te quiere mi dedo meñique, que mi frente o mis labios. Sólo soy dichoso cuando pienso que me quieres. Me llenas todo, me arrancarían la piel y debajo te hallarían. Me muevo en ti. Me miras y tus ojos son para mí el zaguán del Palacio soñado, cuando chico. Me siento pequeño, hecho un ovillo en tus manos. Mi único consuelo es pensar qué crees que te quiero. Y mi único dolor dudar de que me quieres.
RAQUEL. ¿Lo dudas de verdad?
EFRAÍM. No. Si lo pienso, no dudo. Pero a veces dudo sin pensar, y me pincha el corazón.
RAQUEL. ¡Qué romántico eres, Efraím!
EFRAÍM. No lo sé, ni me importa. Pero te quiero y vivo mal, con el miedo a perderte. Tengo miedo de salir de aquí. Llevamos tres meses a bordo del “San Juan”. Tres meses de angustia, de suciedad, y hasta de hambre. Me repugna la comida: siempre lo mismo, y esa gras infecta… Sin embargo, temo desembarcar. Aquí me quieres, aquí te tengo. Pero: ¿Y fuera?
RAQUEL. ¿En tan poco me tienes?
EFRAÍM. Ya sabes que no. Soy yo. No tengo nada que ofrecerte. Nada, Raquel. Soy más pobre que las ratas que corren por aquí, porqué ésas, por lo menos, no le hacen asco a roer lo que no es suyo. ¿Qué te traigo? Sé hablar cuatro idiomas y algo de derecho. ¿Tú crees que una pareja puede vivir comiendo derecho? Un poco de derecho romano para desayunar, un poco de derecho civil a mediodía…
RAQUEL. (Riendo) Cenar penal y dormir abrazados al derecho canónigo…
#segorbe #fundaciónmaxaub #crónicasdelpalancia #proyectoleermax #lecturasmaxaub
