El Papa Francisco está recibiendo a los obispos españoles, que se encuentran realizando la visita «ad Limina Apostolorum» en cuatro grupos, organizados por provincias eclesiásticas, entre los meses de diciembre y enero. La última visita ad limina fue en el año 2014, en el primer año de pontificado de Francisco.
De esta forma, el Obispo de la Diócesis de Segorbe-Castellón, D. Casimiro López Llorente, viajará a Roma del 10 al 15 de enero junto a 21 obispos más, pertenecientes a las provincias eclesiásticas de Tarragona, Barcelona y Valencia. También formará parte de esta visita el obispo de Tortosa, monseñor Enrique Benavent.
El momento central de la visita será el viernes 14 de enero, día en el que se celebrará la audiencia que el Papa Francisco ofrecerá a los obispos participantes en el Palacio Apostólico. Se trata de un encuentro muy importante, en el que los prelados dialogarán con el Santo Padre sobre cuestiones concernientes a su misión eclesial, e irán exponiendo sus inquietudes personales, de España en general y de cada diócesis en particular.
Pero además de la audiencia con el Santo Padre, los prelados tendrán una semana de convivencia y celebrarán la Eucaristía en las cuatro Basílicas Romanas: San Pedro, San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y San Pablo Extramuros. Los obispos mantendrán también reuniones con las diferentes congregaciones y dicasterios de la curia romana.
Todo ello tiene un objetivo final, un propósito, que es seguir anunciando el Evangelio en primer lugar a los de casa, a los fieles cristianos, en segundo a aquellos hermanos que por algún motivo han dejado de frecuentar la Iglesia y se han convertido en alejados, y en tercero a los que no han podido acudir en ningún momento.
Previa a la visita ad limina, desde la Diócesis se ha enviado a la Santa Sede un informe sobre el estado y la realidad de la misma, así como las diversas programaciones anuales realizadas entre 2014-2021. Cabe destacar que en estas se ha acentuado la escucha de la Palabra de Dios para discernir los caminos que Dios nos señala para crecer en la comunión y salir a la misión con alegría y esperanza en los tiempos actuales.