- El episodio del martes que duró unos 20 minutos provocó serios daños en almendros, olivos y nogal Se podrá recuperar algo de suelo.
Como un desastre absoluto. Así calificaban ayer
desde la Cooperativa de Viver los daños sufridos a última hora del martes con
la intensa tormenta de granizo que azotó parte de la zona norte del Alto
Palancia en municipios como Teresa, Viver o Barracas, apenas dos semanas
después de sufrir una de las mayores catástrofes en la agricultura que la
población registraba en los últimos años. Y es que, la poca cosecha que quedó
tras las pérdidas de más de un millón de euros que se registraron en la
almendra y la aceituna a final de agosto, se acabó de perder ayer en apenas 20
minutos donde quedaron afectadas unas 150 hectáreas de cultivos entre
almendros, olivos y nogal, lo que se traduce en unos costes económicos de unos
400.000 euros.
Árboles totalmente pelados como si estuviéramos en
pleno mes de diciembre; frutos en un suelo empapado lleno de hojas, almendras,
olivas y ramas era la desoladora estampa que registraban ayer los campos de la
zona alta de Viver de Morredondo hasta la Fuensanta, que en la anterior
tormenta no quedaron afectados por una catástrofe que provocó pérdidas de hasta
600.000 kilos de almendras. Esta vez, comentaban ayer desde la oleícola
viverense su director, Fernando Marco, «la situación ya ha sido catastrófica,
muchos de los agricultores de toda la vida comentaban hoy que no habían vivido
nada igual que lo que se ha visto estos días».
En una primera valoración Marco apuntó que las
pérdidas podrían alcanzar unos 200.000 quilos de almendra que quedaba por
recoger de la variedad Marcona, lo que supondría una pérdida económica de unos
400.000 euros». El director de la entidad explicó que, aunque se podrá
recuperar algo del suelo «el beneficio económico para el agricultor será nulo,
ya que eso supone un sobrecoste a la hora de la recolección». Todo ello,
después de que la cooperativa esperaba una cosecha de almendra este año
«bastante buena», frente a la que se esperaba recolectar de aceituna, que era
bastante escasa.
Reunión
Durante la jornada de ayer, la cooperativa estaba
preparando la documentación para tener una reunión con la Federación de
Cooperativas y evaluar conjuntamente los daños y, de cara a la próxima semana,
reunirse con la Consellería de Agricultura.
El objetivo, comentaba Marco, más que solicitar una
subvención que tampoco vamos a hacerlo, es que conozcan y explicar la
situación, el alcance de lo vivido, las pérdidas o las modificaciones fiscales
que puedan haber, porque la pérdida ha sido total. En definitiva, «que se lleve
a cabo una reflexión, tanto por parte de los agricultores, como por la propia
administración de lo que está pasando». En los próximos días, la cooperativa
trabajará en aplicar distintos tratamientos para evitar enfermedades en los
árboles provocadas por los hongos que se producen con las humedades.
Fuente:
Levante de Castellón. Ana Monleón

