- Alrededor de 150 personas acuden a la convocatoria de los jubilados para participar en la manifestación.
Con el lema «el bar cerrado perjudica al jubilado,
el bar abierto», todos contentos más de 150 navajeros mostraron ayer su apoyo a
los jubilados de Navajas asistiendo a la manifestación convocada por el Centro
municipal de Convivencia Jardín del Palancia para que se lleve a cabo la
reapertura inmediata del bar del centro, tal y como se cerró hace tres años.
Los manifestantes partieron de la calle San Gil,
para por San Roque y Santiago García, llegar hasta la calle Valencia, la calle
Mayor y finalizar en plaza del Olmo, a grito del bar cerrado perjudica al
jubilado «para reclamar así algo que consideramos nuestro y nos lo han robado».
A la llegada, la presidenta leyó un manifiesto en el
que resaltó que los jubilados desde agosto de 2015 «se sienten privados de un
servicio que les ofrecía un plus de calidad, sobre todo en los meses de verano
en la terraza donde se convertía en lugar de reunión y esparcimiento".
Desde la junta exigieron "soluciones para la reapertura en idénticas
condiciones a las que tenía el bar antes del cierre y explicaron "que el
equipo de gobierno de Alternativa por Navajas habría roto un acuerdo entre la
junta y toda la corporación municipal donde se comprometían a posponer el
cierre del bar hasta octubre y buscar solución al problema».
Asimismo, los jubilados acusaron a APN de estar
«impasibles ante las quejas» y de «incumplir el acuerdo de pleno en el que se
comprometieron en octubre de 2015 a rescindir el contrato con la arrendataria
del bar y sacasen una nueva licitación". "Han pasado tres años y todo
sigue igual, crearon un problema donde no había, dejaron que se pudriera y con
ello, perjudicaron de manera fragrante a los ciudadanos, a los que se supone
debían servir», resaltaron en el manifiesto en el que recordaron a APN que debe
gobernar para todos, que el cierre del bar no tiene justificación y que el
ayuntamiento está para solucionar problemas, no crearlos».
Fuente:
Levante de Castellón. Ana Monleón
Fotos: Enrique Aviñó







