La Asamblea General del Consorcio Provincial de
Bomberos ha aprobado hoy el convenio de colaboración con la Diputación de
Teruel para la coordinación de medios de prevención de incendios con tal de
mejorar la atención y respuesta a emergencias en las zonas limítrofes de ambas
provincias. Así, el organismo ha constatado el protocolo de colaboración
firmado hace un mes entre el presidente Moliner y su homólogo turolense, Ramón
Millán, por el que se acuerda coordinar los servicios de bomberos de ambas
administraciones de manera que puedan responder a las emergencias de forma más
eficiente en zonas especialmente complejas por los tiempos de respuesta y que
precisan de un esfuerzo conjunto.
El presidente de la Diputación, Javier Moliner, ha
resaltado la gran cooperación que siempre ha existido entre ambas provincias.
“A Castellón y Teruel nos unen muchos lazos, compartimos afectos, compartimos
muchos valores y también compartimos servicios para dar la mejor asistencia a
nuestras zonas limítrofes. Ese debe ser además el punto de partida para
conseguir que la población se mantenga en el territorio, sumar recursos para
dar el mejor servicio”.
En ese sentido, Moliner ha puesto en valor este
ejercicio de solidaridad “que permite que buena parte de la población turolense
pueda sentirse más segura gracias a los recursos que podemos poner a
disposición de la atención de emergencias en esta franja a través de la
Diputación de Castellón. Se trata de sumar entre ambas instituciones para dar
la mejor respuesta”.
En el acuerdo se especifican la forma estandarizada
de actuar ante emergencias por fuego por ambas partes: desplazamiento de medios
de una provincia a otra a iniciativa propia por razones de seguridad y
emergencia; solicitudes por parte de un servicio de bomberos; o intervenciones
conjuntas frente a siniestros en los lindes territoriales.
En todos los supuestos, se concretan medios técnicos
requeridos, personas de coordinación, tiempos de respuesta y parque principal y
de apoyo.
Colaboración
para un mejor servicio
Merced al presente acuerdo, los distintos parques de
bomberos de Castellón atenderían las emergencias, como parques de apoyo, en 32
poblaciones o núcleos de población de la provincia de Teruel:
Rubielos, Alcotas, Fuen del Cepo, San Agustín,
Manzanera, Albentosa, Venta del Aire, El Paúl, Olba, Los Giles y Los Pertegaces
(que en caso necesario contarían con el apoyo del Parque de Segorbe)
Cantavieja, La Iglesuela y Mosqueruela (con apoyo
del Parque de Benasal)
Peñarroya, Monroyo, Torre de Arcas, Fuentespalda, La
Cerollera, Aguaviva, La Cuba, Luco de Bordón, Bordón, Mirambel, Castellote,
Cantavieja y Tronchón (con apoyo del Parque de Morella)
Mosqueruela, Puertomingalvo, Castelvispal, Linares,
Rubielos y Nogueruelas (que tendrían el Parque de Lucena como parque de apoyo).
Por su parte, los efectivos de la Diputación de
Teruel prestarían apoyo “a petición de parte” ya que el protocolo establece la
cooperación mutua hacia municipios de la provincia de Castellón que se
articulará a través de los 3 parques turolenses ubicados en Teruel capital,
Calamocha y Alcañiz y que estarían disponibles para “acciones contra el fuego,
rescate en carretera y otras emergencias siempre que se requiera” ya que la
Comunidad autónoma valenciana no establece tiempos de respuesta ni distancias
mínimas como sucede en Aragón con la llamada Ley del Fuego.
Atención
al territorio para frenar la despoblación
Esta nueva iniciativa de coordinación entre
administraciones se corresponde con el objetivo de la Diputación de destinar el
máximo de recursos y servicios al interior de la provincia con tal de frenar la
tendencia de despoblación que padecen algunas zonas de la provincia.


