- “Estamos dispuestos a colaborar, como en Penyeta Roja, donde invertimos 8 millones de euros y aún nos deben 3 millones de 2014”.
“Si la Generalitat pone el
dinero, la Diputación de Castellón está dispuesta a gestionar con los
ayuntamientos la ayuda para los libros de texto”. Así se ha pronunciado el
portavoz adjunto de la institución provincial, Vicent Sales, acerca del anuncio
del presidente del Consell de utilizar el dinero de las diputaciones para
financiar unas ayudas para los libros de texto.
Sales ha puntualizado que “si
el presidente de la Generalitat y su Conseller de Educación se ven incapaces
para gestionar la educación, lo que deben hacer es una delegación de
competencias y transferirnos el dinero que les paga el Estado para prestar este
servicio”. En esta línea, ha recordado que tanto las competencias de Educación
como el dinero para llevarlas a cabo están transferidas por el Estado a la
Generalitat.
La red de servicios que la
Diputación tiene implantado en todo el territorio provincial es la razón por la
que los ayuntamientos, especialmente los pequeños, confían en la institución
provincial a la hora de ayudarles en la mayoría de sus gestiones.
“Nosotros estamos dispuestos
a colaborar, como siempre hemos hecho, pero desde la lealtad, el diálogo y el
consenso, no con imposiciones. Sin ir más lejos, en Penyeta Roja invertimos 8
millones de euros al año para ayudar a la Generalitat en sus cometidos sociales
y de educación, a pesar de que todavía nos deben 3 millones de euros del año
pasado”, ha explicado el portavoz adjunto de la Diputación de Castellón.
Ataque de la Generalitat a la autonomía
de las diputaciones
Hay que recordar que las
Diputaciones de Alicante y Castellón ya manifestaron ayer su rechazo a
participar en el programa de ayudas para los libros de texto propuesto por el
presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, por haber sido elaborado y anunciado
sin consultarlo previamente con las administraciones a las que se pretende
implicar en su financiación por lo que consideraban que, con esta actuación,
Ximo Puig ha roto el diálogo con las instituciones provinciales. Además, de
resaltar que esta medida atenta contra la autonomía de los gobiernos
provinciales.
En este sentido, desde
Alicante y Castellón se ha señalado que no se va a permitir que se intervenga
de manera unilateral en el presupuesto y los gastos de las diputaciones porque
la legislación deja bien claro que tienen competencias propias y se debe
respetar su autonomía. Consideran, asimismo, que lo que pretende la Generalitat
es gobernar con el presupuesto de las diputaciones.
Ambas instituciones
provinciales han manifestado que las decisiones se deben consensuar y no
imponer. Por eso, critican la contradicción de esta imposición con las palabras
que Ximo Puig pronunció en su debate de investidura, en el que textualmente
indicó que ‘los ciudadanos nos han demandado diálogo y entendimiento, que
sumemos esfuerzos y que construyamos un nuevo proyecto sin exclusiones y entre
todos’.
Por eso, ambas instituciones
han denunciado que el presidente de la Generalitat ha decidido romper el
dialogo con las diputaciones y que, por tanto, ese no es el espíritu de
coordinación y colaboración entre administraciones que se acordó en la reunión
que los presidentes de las tres diputaciones mantuvieron con el presidente de
la Generalitat hace solo un mes, el pasado 29 de julio.
Las Diputaciones de Alicante y
Castellón se ha reiterado su disposición a colaborar y coordinar actuaciones en
aras de ayudar a paliar las carencias y mejorar la calidad de vida de nuestros
vecinos, pero también advierten que no encontrarán respaldo en estas
instituciones cuando lo que pretendan es instrumentalizarlas para pagar sus
invitaciones.