viernes, 4 de septiembre de 2015

Diego Ventura: «Pasaré más miedo que en la plaza, seguro»

  • El rejoneador participará el próximo jueves como caballista en la Entrada de Toros y Caballos de Segorbe.
Desde el lunes día 7 de septiembre, y hasta el domingo 13, se celebrarán en Segorbe las tradicionales Entradas de Toros y Caballos, una de las fiestas populares de mayor tradición y relevancia, que este año contarán con un invitado de excepción, el rejoneador Diego Ventura.

El jinete hispano-luso, figura máxima en lo suyo y uno de los toreros a caballo con mayor tirón de la actualidad, ha aceptado la propuesta del Ayuntamiento y la propia Asociación de Caballistas de la localidad castellonense para conmemorar el décimo aniversario de la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional y participará en la entrada del próximo jueves día 10. "Es algo nuevo para mí porque nunca he tomado parte en ningún encierro ni algo parecido. Me hace mucha ilusión, sobre todo por aportar mi granito de arena para que un festejo tan tradicional y de tanta belleza como la entrada de Segorbe sea si cabe más conocido", manifestaba a Las Provincias el propio Ventura.

El rejoneador de la Puebla del Río, que vestirá la indumentaria típica de los caballistas segorbinos y montará un caballo de su propia cuadra para sentirse más seguro -se debatía entre Suspiro o Altozano-, afirma que pasará «más miedo que en la plaza», durante el trepidante trayecto de 500 metros en el que se agolpan miles y miles de personas para presenciar la bajada de los toros arropados por las monturas y advertía: «Hay muchas cosas que hay que tener en cuenta: el terreno es diferente al que están acostumbrados los caballos y alguno puede resbalar, puedes tropezar con algún compañero y sobre todo hay que tener en cuenta que corren siete toros y está presente el riesgo de la cornada a algún caballo".

La Entrada de Toros y Caballos de Segorbe es un rito ancestral cuyo origen data del siglo XIV. A las dos en punto de la tarde, tras escuchar el estallido de una carcasa, trece jinetes esperan a una manada de seis toros bravos -desde hace muchos años pertenecientes a la ganadería de Germán Vidal-, y todos juntos realizan una limpia y rápida carrera durante poco más de un minuto, teniendo como espectadores a una multitud de personas que se abren para dejarles paso con la peculiaridad de no existir ninguna barrera más que la humana a lo largo de todo el recorrido.

Fuente: Las Provincias. JORGE CASALS