- El rejoneador participará el próximo jueves como caballista en la Entrada de Toros y Caballos de Segorbe.
Desde el lunes día 7 de septiembre, y hasta el
domingo 13, se celebrarán en Segorbe las tradicionales Entradas de Toros y
Caballos, una de las fiestas populares de mayor tradición y relevancia, que
este año contarán con un invitado de excepción, el rejoneador Diego Ventura.
El jinete hispano-luso, figura máxima en lo suyo y
uno de los toreros a caballo con mayor tirón de la actualidad, ha aceptado la
propuesta del Ayuntamiento y la propia Asociación de Caballistas de la
localidad castellonense para conmemorar el décimo aniversario de la declaración
de Fiesta de Interés Turístico Internacional y participará en la entrada del
próximo jueves día 10. "Es algo nuevo para mí porque nunca he tomado parte
en ningún encierro ni algo parecido. Me hace mucha ilusión, sobre todo por
aportar mi granito de arena para que un festejo tan tradicional y de tanta belleza
como la entrada de Segorbe sea si cabe más conocido", manifestaba a Las
Provincias el propio Ventura.
El rejoneador de la Puebla del Río, que vestirá la
indumentaria típica de los caballistas segorbinos y montará un caballo de su
propia cuadra para sentirse más seguro -se debatía entre Suspiro o Altozano-,
afirma que pasará «más miedo que en la plaza», durante el trepidante trayecto
de 500 metros en el que se agolpan miles y miles de personas para presenciar la
bajada de los toros arropados por las monturas y advertía: «Hay muchas cosas
que hay que tener en cuenta: el terreno es diferente al que están acostumbrados
los caballos y alguno puede resbalar, puedes tropezar con algún compañero y
sobre todo hay que tener en cuenta que corren siete toros y está presente el
riesgo de la cornada a algún caballo".
La Entrada de Toros y Caballos de Segorbe es un rito
ancestral cuyo origen data del siglo XIV. A las dos en punto de la tarde, tras
escuchar el estallido de una carcasa, trece jinetes esperan a una manada de
seis toros bravos -desde hace muchos años pertenecientes a la ganadería de
Germán Vidal-, y todos juntos realizan una limpia y rápida carrera durante poco
más de un minuto, teniendo como espectadores a una multitud de personas que se
abren para dejarles paso con la peculiaridad de no existir ninguna barrera más
que la humana a lo largo de todo el recorrido.
Fuente:
Las Provincias. JORGE CASALS