El Ayuntamiento de Segorbe aplica un tratamiento
biológico contra el escarabajo del picudo rojo en el palmeral de la Esperanza.
Según los informes facilitados por el del Servicio de Sanidad Vegetal y
Protección Fitosanitaria, este es el método biológico más efectivo que existe
para su aplicación en núcleos urbanos y, sobre todo, en parques y jardines
cercanos a masas de agua.
Hace aproximadamente un mes, la Concejalía de
Agricultura se vio obligada a interrumpir el uso de fitosanitarios químicos en
las palmeras situadas a menos de 50 metros del Manantial de La Esperanza, ya
que la Ley prohíbe aplicar este tipo de plaguicidas en los ejemplares cercanos
a masas de agua destinadas al consumo humano.
Tras la consulta con expertos y la búsqueda de
soluciones alternativas, el martes se comenzó a aplicar en esta zona un
tratamiento con nematodos entomopatógenos steiner-nema carpo-capsae. Se trata
de un parásito del picudo rojo que, al aplicarlo en la parte alta-central de la
palmera, busca y localiza la larva, penetra en su interior y lo parasita,
produciendo su muerte en un plazo de 24 a 48 horas.
Si el nematodo no encuentra en ese momento una larva
a la que infectar, si las condiciones son las adecuadas, sobrevive durante unos
días dentro de la palmera pudiendo erradicar posteriormente al picudo. Este
tratamiento es respetuoso con el medio ambiente y no genera ningún tipo de
peligro para las plantas, el ser humano, ni para otros animales.
El palmeral de La Esperanza contaba ya con un
kilómetro de cepos de protección, que, a fecha del 20 de julio, habían atrapado
235 escarabajos entre once trampas.
Hasta hace un mes, estas palmeras se estaban
tratando por medio de la endoterapia, procedimiento que utiliza el producto
“cofindor”, el cual contiene un componente químico llamado “imida-croprid”,
prohibido por la normativa.
Cabe aclarar que actualmente no hay ninguna palmera
infectada por el picudo en Segorbe y todas las medidas que se toman son
preventivas y para el cuidado del medio ambiente.